Recursos Humanos y conversaciones con personas recién contratadas
La transición al entorno laboral puede ser un momento difícil y aterrador.
Tanto si trabajas mientras estudias como si haces la transición después de graduarte, o en cualquier momento intermedio, existen retos únicos. Sin embargo, la diabetes tipo 1 no tiene por qué complicar esa transición.

Derechos laborales para las personas con diabetes tipo 1
La Ley de Estadounidenses con Discapacidades de 1990 (ADA, por sus siglas en inglés) protege a los empleados con discapacidades en el lugar de trabajo. Si tienes una discapacidad, la ADA te protege de la discriminación laboral basada en tu discapacidad. La diabetes tipo 1 se considera una discapacidad según la ADA.
Independientemente de la protección de la ADA, un empleado debe satisfacer los requisitos del empleador para el puesto (es decir, educación, experiencia laboral, habilidades, licencias). El empleado también debe ser capaz de realizar las funciones esenciales del trabajo con o sin adaptaciones razonables.
Las protecciones habituales en el lugar de trabajo incluyen:
- Los empleadores no pueden dejar de contratarte o ascenderte a causa de tu diabetes.
- Los empleadores no pueden despedirte a causa de tu diabetes (a menos que presentes una “amenaza directa”).
- Los empleadores deben proporcionarte acomodaciones razonables que te ayuden a realizar las funciones esenciales de tu trabajo.
- Los empleadores no deben discriminar con respecto al seguro médico proporcionado por el empleador.
Infórmate sobre los derechos en el lugar de trabajo en la Asociación Americana de Diabetes.
Acomodaciones razonables
Las acomodaciones razonables son modificaciones o adaptaciones del entorno laboral o del puesto de trabajo que permiten a un empleado cualificado con discapacidad realizar las funciones esenciales del trabajo. Las acomodaciones razonables deben crear un lugar de trabajo igualitario y accesible para las personas con discapacidad.
Las acomodaciones razonables no deben tener consecuencias económicas para ti y deben proporcionarse sin costo alguno para ti.
Algunos ejemplos habituales de acomodaciones razonables en el lugar de trabajo son:
- Pausas adicionales
- Área de descanso
- Lugar privado para medir la glucosa en sangre o administrar insulina
- Capacidad para tener cerca provisiones y alimentos
- Horario de trabajo modificado
- Acceso a la tecnología (p. ej., smartphone para las lecturas del MCG)
- Licencias no remuneradas
Sé tu propio defensor
Tú eres tu mayor defensor: nadie sabe más que tú sobre tu cuerpo. Defenderte en el lugar de trabajo con diabetes tipo 1 es importante para garantizar que tu salud sea una prioridad y que estés a salvo. No tengas miedo de defenderte: pide las acomodaciones que necesites, educa a los que te rodean y ¡cuídate!
Manejo de las emergencias de la DT1 en el lugar de trabajo
En el lugar de trabajo pueden producirse emergencias, como una subida o bajada de glucosa. A menudo surgen sin previo aviso y en el momento menos oportuno. Tener un plan y estar lo más preparado posible puede ayudar a evitar el pánico en el momento.
Por ejemplo, elige un lugar en tu espacio de trabajo donde guardes tus suministros para tratar los niveles bajos. Elige una fuente de glucosa de acción rápida que te funcione mejor y guarda una reserva en esta zona. Asegúrate de que esta zona sea un lugar fácilmente accesible para ti y/o para otra persona en caso de que envíes a alguien a buscar algo para ti. Comprueba periódicamente tus reservas para tratar los niveles bajos para asegurarte de que siempre las tengas cuando las necesites.
Concienciar sobre la DT1 en tu lugar de trabajo permitirá a tus jefes y compañeros estar ahí para apoyarte. Si no lo saben, la situación podría pasarse por alto fácilmente.
Los medicamentos de rescate de emergencia, como el glucagón, también deben estar siempre contigo. Es una buena idea guardarlo en la misma zona que hayas elegido para otros suministros de emergencia. Asegúrate de que otra persona sepa dónde está este medicamento y cómo utilizarlo.