El desarrollo de una base sólida es fundamental para el manejo exitoso y consistente de la diabetes tipo 1 (DT1).

Mujer con diabetes formando hábitos saludables y meditando

Transición a la atención de adultos

Los endocrinólogo pediátricos son expertos en diabetes tipo 1 infantil pero pueden estar menos familiarizados con el tratamiento de la DT1 en la edad adulta. La transición de tu endocrinólogo pediátrico a un endocrinólogo de adultos puede ser complicada, y los adultos jóvenes que pasan por esta transición pueden tener problemas para controlar la glucosa en sangre así como otros problemas de salud mental. Es normal sentirse abrumado por esta transición.

La transición a la atención de adultos se refiere a la preparación para pasar de un proveedor pediátrico a un proveedor de adultos. Suele implicar:

  • Un cambio gradual de las responsabilidades de control de la diabetes de los padres/tutores al adolescente/adulto joven.
  • Buscar tratamiento para los problemas psicosociales o de salud mental que puedan afectar a esta transición.
  • Pide a tu médico que envíe un resumen médico a tu endocrinólogo de adultos. Mira un ejemplo de información que tu nuevo médico querrá recibir.
  • Una derivación a un endocrinólogo de adultos por parte de tu endocrinólogo pediátrico.
  • Antes de pasar a un endocrinólogo de adultos, practica cómo tomar las riendas de tus citas endocrinológicas. Por ejemplo, podrías venir preparado con una lista de preguntas que te gustaría que te contestara el médico, y cuando éste te pregunte cómo van las cosas, ¡intenta responder antes de que lo hagan tus padres o tutores!
  • Intenta iniciar el proceso de transición lo antes posible. Por ejemplo, al principio de la adolescencia, los padres/tutores pueden empezar a transferir gradualmente las tareas de control de la diabetes al adolescente. Al menos un año antes de pasar a la atención de adultos, pide a tu endocrinólogo pediátrico que te derive a un endocrinólogo de adultos para asegurarte de que no haya lagunas en tu atención.
  • Si es posible, transfiérete a un médico de atención primaria de adultos antes de transferirte a un endocrinólogo de adultos. Es mejor no cambiar de médico al mismo tiempo.
  • Reconoce cómo las citas endocrinológicas para adultos pueden ser diferentes a las vistas pediátricas. ¡Puede que haya menos apoyo en la clínica, es posible que las visitas sean más cortas y que tus citas sean mayormente dirigidas por ti de manera que no tengas miedo de hacer preguntas!
  • Es posible que también tengas que firmar documentos para autorizar al consultorio a que se comunique con tus padres/tutores en caso de una emergencia.

Nutrición

  • No existe una dieta que pueda ser seguida por todas las personas con diabetes tipo 1 (DT1).
  • Sin embargo, tu relación con la comida cambia en el momento en que recibes el diagnóstico de diabetes tipo 1 (DT1). Con las opciones de insulina y la tecnología de diabetes existentes hoy en día, tienes significativamente una mayor flexibilidad en lo que comes y cuándo lo comes en comparación con la vida con diabetes tipo 1 (DT1) en años anteriores.
  • Aprender sobre nutrición es una parte muy importante del manejo de tus niveles de glucosa en sangre, tus dosis de insulina y tu salud general. Muchas de las cosas que comes o bebes afectan tus niveles de glucosa en sangre y tus necesidades de insulina, unas más que otras.
  • Aprender a contar los carbohidratos es importante en la vida con diabetes tipo 1 (DT1) en virtud de que los carbohidratos son los que más afectan tus niveles de glucosa en sangre. ¡Aprender a ajustar tus dosis de insulina con base en los carbohidratos, las grasas y las proteínas de cualquier comida toma tiempo! Trabaja con tu equipo de atención médica para que entiendas las necesidades de insulina de tu cuerpo y desarrolles un plan que sea adecuado para ti.
Al principio dudaba si empezar a preparar comidas, ya que tenía la impresión de que tendría que comer la misma comida insípida y sin sabor todos los días para mantener mi nivel de azúcar en sangre y alcanzar mis objetivos en el gimnasio. Esto es exactamente lo contrario de la verdad. Hay infinidad de libros de cocina, recetas y cuentas en las redes sociales con comidas y meriendas sanas y deliciosas que no tendrán un efecto perjudicial en tu glucosa en sangre.”
Cameron C.

Salud mental

  • Vivir con DT1 puede ser muy estresante y provocar sentimientos de agotamiento, ansiedad y depresión, ¡pero no estás solo!
  • Desarrollar la resiliencia es una herramienta importante en el manejo del estrés.
  • Los psicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales clínicos pueden ayudarte a afrontar los retos cotidianos de vivir con DT1.
  • Considera la posibilidad de unirte a actividades que faciliten la conexión dentro de tu comunidad local de DT1.
  • La DT1 puede cambiar tu relación con la comida o tu forma de ver la hora de comer, por lo que es importante que busques ayuda si descubres que experimentas ansiedad en torno a las comidas y meriendas.
  • Es importante saber cuándo pedir ayuda. Haz clic aquí para obtener consejos sobre cómo encontrar un profesional de la salud mental.
Después de que me diagnosticaran DT1 a los 24 años, me arrojaron tanta información a la vez que resultaba muy abrumadora. Mi salud mental estaba en su punto más bajo. Lo que me ayudó fue educarme de una forma que me permitiera comprender lo que ocurría en mi cuerpo. También me involucré en mi comunidad local de DT1 y aprovecho cualquier oportunidad para educar a los demás.”
Elías O.

Ejercicio

  • Todas las personas deberían tratar de ejercitarse diariamente. La actividad física es maravillosa para tu cuerpo y también tiene efectos positivos en tu mente.
  • ¡Trata de encontrar actividades físicas que te parezcan divertidas, establece objetivos razonables y no trates de hacer demasiado muy rápido!
  • Verifica la glucosa en sangre antes y después de hacer ejercicio y ten un refrigerio a mano mientras te ejercitas.
  • Consulta a un doctor o especialista certificado en cuidado y educación en diabetes (CDCES, por sus siglas en inglés) sobre cómo ajustar los niveles de insulina conforme a tu rutina de ejercicio e infórmales cualquier cambio en tu régimen de entrenamiento.
  • Sigue comprobando tu glucosa en sangre después de haberte ejercitado en virtud de que los niveles pueden verse afectados hasta 24 horas después.
  • El manejo de la diabetes tipo 1 (DT1) mientras te ejercitas y después de haberte ejercitado comienza con aprender cómo tus niveles de glucosa responden a los ejercicios de diferentes tipos. Podrás ejercitarte de una manera más segura y alcanzar tus objetivos físicos cuando aprendas más sobre la ciencia básica del ejercicio y el momento oportuno de administrarte insulina cuando comes y realizas alguna actividad física.
  • Trabaja con tu equipo de atención médica para que encuentres el régimen de ejercicios que sea más adecuado para ti.
  • Durante el ejercicio, las grasas y el glucógeno se utilizan para producir energía.
  • El ejercicio puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones. Te ayuda a alcanzar los objetivos de glucosa en sangre, reduce la tensión arterial y puede ayudar a tu cuerpo a utilizar mejor la insulina.
  • El tipo de ejercicio, la insulina activa, la temperatura, la humedad, los niveles de hidratación y la hora del día pueden afectar a la reacción de la glucosa en sangre al ejercicio.
  • La actividad extenuante puede contribuir a la hipoglucemia.
  • Trabaja con tu equipo de cuidado de la salud para encontrar el mejor régimen de ejercicio para ti.

Beber responsablemente

  • Como para las personas sin diabetes tipo 1 (DT1), es mejor ingerir alcohol moderadamente.
  • Algunos tipos de alcohol, como la cerveza, los vinos más dulces, los cócteles azucarados y la sidra contienen una cantidad significativa de carbohidratos por sí solos. El licor puro generalmente contiene cero carbohidratos pero, con frecuencia, se mezcla con jugos de fruta muy dulces, soda o aditivos si es saborizado. Esto significa que puede que necesites más insulina para ciertas bebidas alcohólicas en comparación con otras. Considera cada bebida cuidadosamente e investiga el contenido de carbohidratos, de la misma manera que lo harías si se tratara de alimentos, para que te ayuden a estimar las dosis de insulina.
  • Ingerir alcohol puede ocasionar una hipoglucemia (nivel bajo de glucosa en sangre) retrasada, incluso horas después de haber bebido. Tu cuerpo ve el alcohol (o etanol) como una toxina, lo que significa que tu hígado querrá procesarlo y removerlo de tu cuerpo lo más rápidamente posible. El hígado parará sus otras funciones usuales, como la liberación de cantidades pequeñas de glucosa cada hora, mientras se concentra en procesar el alcohol que ingeriste. Esto aumenta tu riesgo de hipoglucemia, y la actividad, como bailar, combinada con la ingesta de alcohol, puede aumentar aún más tu riesgo de una hipoglucemia severa.
  • El glucagón para casos de emergencia es un tratamiento para la hipoglucemia severa que le indica a tu hígado que libere una cantidad grande de la glucosa almacenada. Si has consumido una cantidad grande de alcohol, los tratamientos con glucagón para casos de emergencia puede que no sean tan efectivos porque tu hígado está concentrado en eliminar el alcohol de tu cuerpo. No responderá al glucagón tan plenamente como lo haría si no hubiera alcohol en tu sistema.
  • Tomar alcohol en exceso en un tiempo corto aumenta tu riesgo de una hipoglucemia. Ten carbohidratos a mano mientras tomas y come algo mientras bebes y después de haber bebido. Se recomienda que no incluyas el contenido de carbohidratos de la bebida alcohólica en tus cálculos de carbohidratos.
  • Monitorea de cerca tus niveles de glucosa antes de irte a la cama y al día siguiente ya que el alcohol puede ocasionar que tu glucosa en sangre baje horas después de haberlo consumido.